Saltar al contenido principal
Comercio internacional

Seguro de transporte internacional: guía completa

Tipos de cobertura, relación con los Incoterms, cálculo de la indemnización y cuándo es imprescindible el seguro de transporte internacional.

Actualizado el 20 de febrero de 2026

Por qué el seguro de transporte no es un detalle secundario

En cualquier operación de comercio internacional, la mercancía recorre distancias considerables, cambia de medio de transporte en varias ocasiones y pasa por manos de distintos operadores logísticos antes de llegar a su destino final. Cada una de esas etapas —carga, tránsito marítimo o terrestre, trasbordo, almacenamiento intermedio— implica un riesgo real de daño, pérdida parcial o pérdida total de la mercancía. El seguro de transporte internacional existe precisamente para cubrir ese riesgo económico, y su ausencia puede convertir un incidente logístico puntual en una pérdida financiera significativa para exportador o importador.

Tipos de cobertura habituales

Las pólizas de seguro de transporte internacional se estructuran normalmente en torno a dos grandes niveles de cobertura. La cobertura de avería particular, a veces conocida por sus siglas en inglés, protege frente a un listado concreto y limitado de riesgos expresamente recogidos en la póliza, como incendio, naufragio, colisión o descarrilamiento, dejando fuera otros muchos supuestos de daño o pérdida. La cobertura todo riesgo, en cambio, protege frente a cualquier pérdida o daño físico de la mercancía durante el transporte, salvo las exclusiones concretas que se detallen en el contrato (como vicio propio de la mercancía, embalaje inadecuado o demoras). Esta segunda modalidad ofrece una protección mucho más amplia y es la recomendable para mercancía de valor elevado o especialmente sensible al manejo.

Junto a estas coberturas principales, existen añadidos habituales como la cobertura de guerra y huelgas, relevante en determinadas rutas o destinos, o coberturas específicas para mercancía perecedera o de temperatura controlada.

Su relación con los Incoterms

La necesidad y la responsabilidad de contratar el seguro de transporte están directamente ligadas al Incoterm pactado en la operación. Solo dos de los once Incoterms de 2020 exigen expresamente que una de las partes contrate un seguro: en CIF, el vendedor debe contratar un seguro con cobertura mínima a favor del comprador; en CIP, la exigencia es de cobertura amplia. En el resto de términos, ninguna de las partes tiene la obligación formal de asegurar la mercancía, aunque eso no significa que sea prescindible: significa simplemente que la decisión de asegurar queda a criterio de quien asume el riesgo en cada tramo.

Por ejemplo, bajo EXW, el comprador asume el riesgo prácticamente desde el origen, por lo que es él quien debería preocuparse de contratar cobertura desde ese primer momento si quiere estar protegido. Bajo DDP, es el vendedor quien mantiene el riesgo durante casi todo el trayecto, por lo que suele ser quien más interés tiene en asegurar la operación de principio a fin. En términos intermedios, cada parte suele asegurar el tramo en el que asume el riesgo, salvo que se pacte expresamente lo contrario.

Cómo se valora la indemnización

En caso de siniestro, el importe de la indemnización no se limita necesariamente al valor de coste de la mercancía. Habitualmente se calcula sobre el valor declarado en factura comercial, al que se añade un porcentaje adicional pactado en la póliza —con frecuencia en torno a un margen que pretende cubrir gastos de flete, seguro y, en algunos casos, un margen de beneficio esperado por la operación—. Es importante revisar con detalle este cálculo antes de contratar la póliza: una valoración insuficiente puede dejar a la empresa cubriendo de su bolsillo una parte relevante de la pérdida, mientras que una valoración excesiva puede encarecer la prima sin necesidad real.

También conviene prestar atención a los plazos y condiciones para notificar un siniestro, ya que la mayoría de pólizas exigen una comunicación rápida y documentada (fotografías, informes de la naviera o transportista, reserva de derechos) para poder tramitar la indemnización correctamente.

Cuándo resulta imprescindible

Aunque el seguro de transporte sea voluntario en la mayoría de Incoterms, hay situaciones en las que resulta prácticamente imprescindible: mercancía de valor unitario elevado, envíos frágiles o sensibles al manejo, rutas con más de un trasbordo, trayectos por zonas con mayor riesgo de incidencias, o operaciones en las que la empresa no podría absorber sin dificultad la pérdida total del envío. También es especialmente recomendable en las primeras operaciones con un transportista o ruta nueva, donde todavía no existe un histórico de fiabilidad que dé confianza sobre el comportamiento del transporte.

Cómo decidir en tu caso

Antes de descartar el seguro por su coste adicional, conviene valorarlo en relación con el valor total de la mercancía y el Incoterm pactado. Si tienes dudas sobre quién debería asumir el riesgo y, por tanto, quién tiene más interés en asegurar cada tramo de tu operación, el selector de Incoterm del portal te ayuda a visualizar el reparto de responsabilidades antes de cerrar el acuerdo con la otra parte.

Espacio publicitario

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio contratar un seguro de transporte internacional?

No es obligatorio por ley en la mayoría de operaciones, salvo que el Incoterm pactado lo exija a una de las partes, como ocurre en CIF y CIP. Fuera de esos casos, la contratación es voluntaria, aunque muy recomendable dado el valor y el riesgo que suele implicar un transporte internacional.

¿Qué diferencia hay entre avería particular y todo riesgo?

La cobertura de avería particular limitada cubre solo determinados siniestros expresamente incluidos en la póliza, mientras que la cobertura todo riesgo protege frente a cualquier daño o pérdida física de la mercancía durante el transporte, salvo las exclusiones concretas que figuren en el contrato. Todo riesgo ofrece mayor protección, pero también tiene un coste más elevado.

¿Cómo se determina el importe de la indemnización?

Habitualmente se calcula sobre el valor de la mercancía declarado en factura, incrementado con un porcentaje adicional que suele cubrir costes de flete, seguro y en ocasiones un margen de beneficio esperado, según lo pactado en la póliza. Es importante revisar este cálculo antes de contratar, ya que una valoración insuficiente puede dejar a la empresa desprotegida en caso de siniestro.

También te puede interesar